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A casi 5 meses de realizada la fiesta de "La Marquesada" en Salvatierra los "errores" cometidos en su organización podrían quedar sin recibir sanción alguna, afirmó el contralor Moisés Ramírez.
Explicó que a pesar de que Comunicación Social sí hizo entrega de un informe de las actividades realizadas, la Dirección de Fiscalización nunca entregó un reporte pormenorizado sobre el número de permisos autorizados para la venta de bebidas alcohólicas y lo recaudado por dicho concepto a pesar de que le fue solicitado en su momento, "lo único que hicieron fue darnos un oficio donde nos señalaban que Comunicación Social fue quien coordinó todo el evento, prácticamente se quieren lavar las manos", afirmó. Recordó que otra de las principales fallas detectadas es el costo exagerado que se pagó por los burladeros mandados hacer a Querétaro, cuando dijo, si se hubiera utilizado el área de soldadura de Servicios Municipales, el costo se habría reducido considerablemente, "con la utilización de la mano de obra del municipio se pudo abatir el costo", indicó. Ramírez Patiño señaló que asimismo se ha detectado una total falta de control en el número de expendios que solicitaron permiso para venta de bebidas alcohólicas, además de algunas condonaciones que dijo, es preciso aclarar qué motivó dichas condonaciones. Asimismo, comentó que fue recibida una queja por parte de unos celayenses a quienes se les cobró 8 mil pesos por el permiso y en la relación que fue proporcionada no aparece ningún pago por dicha cantidad, además de haber diferencias en los nombres. Sin embargo, dijo dudar que a estas alturas se finque alguna responsabilidad, ya que el Ayuntamiento aprobó el informe que les fue presentado por Comunicación Social en su momento y en cuanto a los burladeros, el alcalde Raúl Cardiel es el facultado para firmar los contratos, "nosotros no tenemos facultad para sancionar, sólo podríamos recomendar en su caso, pero no creo que se pueda dar ya una sanción", puntualizó. |