Usuarios en Línea
| Hay 12 invitados en línea |
Archivo
-
September, 2008
-
August, 2008
-
July, 2008
-
June, 2008
-
May, 2008
-
April, 2008
-
March, 2008
-
February, 2008
-
December, 2007
-
November, 2007
|
|
|
|
escrito por Juan Jose Cruz Zavala.
|
|
Saturday, 01 de March de 2008 |
|
Empieza a caer la tarde, el viento arrecia y las nubes cargadas de agua negras y densas se apelotonan por el lado de la sierra de los agustinos -apúrenle por que de seguro llega la tempestad. Cuando viene la nublazón por ese rumbo la lluvia no falla.-Caminando por brechas y entre los maizales. El pasó cada vez más ligero, se aproximan al caserío por el rumbo de la Esperanza Ahuizotla buscado el refugio seguro de la humilde vivienda, próximos al sitio y ya a obscuras, se oyen los ladridos cercanos de los perros y el trajín de los arrieros que prestos, ponen a buen recaudo cabras y vacas ante el inminente temporal.
A la débil luz del aparato de petróleo, entre sorbos de café, tortillas recién hechas, frijoles y salsa roja los cansados cuerpos se alimentan y relajan en deliciosa comunión familiar, mientras que afuera, el viento sacude con violencia los árboles y el agua escurre por la teja roja que resiste el vendabal que cada vez mas violento, arremete contra la frágil casa hecha de adobes y piedra. La leña crepita en el fogón e inunda la casa con un agradable calor. Se escucha a lo lejos el jadear y los pitidos del tren que llega a la ciudad, van mas de las nueve, es el momento de la platica, de recordar las historias contadas por los mayores. Por generaciones se han reunido a escuchar las familias campesinas las narraciones de los ancianos; los consejos, las historias y los bellísimos versos que antaño se recitaban; las antiguas canciones de amor y desamor, de pasiones insatisfechas, las historias de difuntos y las hazañas de crueles matones y ladrones. El Lerma, crecido arrastra todo. Brama dicen como animal enfurecido que reclama la paz, su tranquilidad. En noches silenciosas se escucha en todo Salvatierra su reclamo, su bramido de bestia salvaje y no hay arriero que salga por sus riveras y menos se arriesgue a cruzarlo. por el rumbo del charco, adelante del salto y río abajo ya nadie se quiere bañar, cuentan que la semana pasada al difunto Melquíades, el chan lo jalo de las piernas y lo arrastro a las profundidades, y ya ven que al charco no se le conoce fondo. Lo ahogó rápido y lo soltó hasta después de una semana, lo sacaron amoratado, abotagado, y con el terror reflejado en el rostro. Ya ni su tata lo reconoció. El chan lo dejo listo para el hoyo. Ni el párroco le quiso oficiar la misa.- Ese chan no respeta ni a los niños, el año pasado igual sucedió con el hijo mayor de pedro, aquel que tiene su labor pegada al cerrito de la cruz. Lo jalo hasta el fondo del charco y vaya que el muchacho era listo para nadar, cuentan sus compañeros que cuando sintió el remolino que produce el chan al jalar, el chiquillo nado para la otra banda del río y el chan que lo jalaba y jalaba y el muchacho manoteaba desesperado. Gritaba que le ayudaran entre zambullida y zambullida… hasta que se perdió en el agua. No. Nadie le quiso ayudar, para que… nomás le aventaban las reatas del otro lado del río a ver si las pescaba y la gritería maciza le indicaba que se agarrara, pero nadie se aventó a río. Fue más el miedo que el valor. Seguramente no se encomendó al Creador en la mañana, y ya ven, a Dios no hay que tentarlo de paciencia.- Afuera, truenos y relámpagos, la lluvia torrencial continua regando el valle y de vez en vez, se escucha el temido bramido del padre Lerma que crecido, continua arrastrando lo que se atraviese. Mientras en el interior las viejas con devoción han empezado encender las velas benditas para apaciguar al cielo. Comienzan a sentirse las crecientes en los bajaderos de agua que se dirigen al río que continua implacable su ciclo eterno. chan (del azteca chian) entre las clases indígenas cierto espíritu encargado de conservar los veneros de agua; especie de duende. Francisco J. Santamaría. Diccionario de mexicanismos. |
|
|
|