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Página 6 de 8 VII.-Irán-Persia.-Más allá de las montañas hay una ciudad, donde todas las ventanas se abren a la luz, donde los tejados hospedan a las palomas que observan la fuente de la inteligencia humana.Más allá de los mares hay una ciudad donde el sol brilla extensamente como los ojos de los madrugadores. Persia, la tierra de las diferentes entidades, gentes, tribus y religiones con una multimilenaria historia Para muchos occidentales, la palabra Irán-Persia evoca la imagen de una tierra lejana, de antiguos monumentos y de peciosos trabajos artísticos, alfombras, mosaicos, cerámica, miniaturas y trabajos de orfebrería, también evoca una presente realidad en el corazón de Asia, un Territorio que une tanto al nivel geográfico como espiritual el mundo mediterráneo con el subcontinente indio. Además Persia es como una realidad, un antiguo y contemporáneo mundo, uniendo el corazón de Asia y la cuna de la civilización occidental, un puente entre el Oriente y el Occidente. A través del corazón de su tradicional cultura, siempre ha sido un puente entre el cielo y la tierra, reflejando el color de su cielo luminoso y su famosa piedra, la turquesa, el mineral por el que Persia siempre ha sido reconocida en el mundo. Por el Norte, el país está limitado por las aguas de Mar Caspio y por el Sur por el Golfo Pérsico, por el Este hace frontera con Afganistán y Paquistán y por el Oeste con Turquia e Iraq, al Noreste y Noroeste con cinco nuevas repúblicas del Asia Central. En Persia hay pinceladas de notables contrastes naturales. En pocos kilómetros de distancia, los viajeros experimentarán grandes cambios estacionales; nieve en un lado de montaña y calor en el otro lado, también hay una gran diferencia al nivel de vegetación y paisaje entre el litoral fértil de las provincias del Mar Caspio y las tierras secas del Desierto Central. Persia está bendecida por ricos recursos naturales; la tierra es rica al nivel de agricultura a pesar de la escasez del agua excepto algunas provincias. Las extensiones de arena y de piedra de los desiertos de Persia han escondido en sus adentros algunos de los más ricos recursos minerales del mundo. La gente y las razas que han poblado la meseta persa y han proveído la sustancia humana para su cultura, han sido muchas y diversificadas y se han unificado de la forma más interesante. La meseta, originalmente poblada por razas cuyo origen llega a milenios no conocidos de la prehistoria, llegó a ser la casa de los arios que se establecieron aquí después de varias oleadas de invasiones desde el siglo XX a.C. Después de haber absorbido las primeras poblaciones, ellos propagaron la lengua y cultura aria; de aquí en adelante este territorio se conoce con el nombre de Iranian (territorio ario), nombre por el cual el pueblo denominó a sí mismo desde que la historia lo recuerda, la oleada de las invasiones durante su larga historia, los griegos con el liderazgo de Alejandro Magno, los ejércitos árabes, durante su islamización, las tribus turcas que forzaron su camino desde el occidente del Asia central y finalmente los mongoles, todos dejaron su huella sobre el pueblo persa y a cambio también asimilaron su mundo cultural. Los persas han visto su historia como una serie de distintos periodos separados por grandes eventos y un largo y continuo proceso. Ellos han visto antes de su llegada un largo pasado prehistórico que sus épocas han sido extendidas incluso más lejos de lo que demuestran las excavaciones arqueológicas, un pasado que finalmente desembocó en la fundación del Imperio Persa por Ciro el Grande, entonces hay un segundo periodo que comprende varias fases identificadas como la era de los aquménidas, seleúcidas, partos y sasánidas, la era del gran Imperio Persa, terminada con la llegada al poder del Isalm, que se difunde en Persia produciendo la transformación que trajo consigo. Los últimos catorce siglos de la historia de la Persia islámica, están marcados por diversos eventos como es la subida al poder de las dinastías turcas, incluyendo los Selyúcidas y los Ghaznavidas, las invasiones mongolas y Teimuridas, el reestablecimiento de la orden por los Safávidas, el dominio del occidente durante el periodo Qajar y finalmente la fundación de la moderna Persia, culminando en el trastorno social que terminó en la Revolución Islámica, el cual convirtió a Irán en una República. Esta es una visión de la historia persa separada por distintos periodos que están unificados entre sí por la religión, que ha sido el soporte de la cultura persa durante toda su existencia. La mayoría de los persas son musulmanes, hoy en día la mayoría pertenecen a la secta Chiita., el cual llegó a ser la religión ofical durante la dinastía Safávida. Antes de la islamización de Persia, durante quince siglos el pueblo había sido zoroaustriaco. Los persas fuera de las fases históricas y diferentes mundos espirituales, acogieron la cultura islámica sin renegar su pasado antiguo. Esta unión del Islam espiritual y la mente persa creó un vasto poder intelectual que muy pronto convirtió a Persia en el centro filosófico, literario y científico del mundo medieval. Hoy en día en medio de la mayor transformación en todos los niveles, siempre han estado buscando caminos para retener aquellas cualidades y tradiciones de valores inmortales que han preservado su identidad y han hecho de Irán-Persia un cruce entre el Oriente y el Occidente reflejando el color azul de sus luminosos cielos
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