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Cada pueblo guanajuatense liga su historia siempre a un hecho fantástico o religioso, Salvatierra no es la excepción, de entre las varias veneraciones una brilló desde el principio con luz propia: Nuestra Señora del Valle, depositada en un principio en el hospitalillo por Fray Gallina.
Los santos, como los doctores, deben inspirar confianza para curar los males de la gente y esta advocación de la Virgen María pronto se ganó a la gente que fue poblando el pueblo de Chochones. Aunque se necesita siempre una muestra de poder para vencer el obstáculo del escepticismo, entonces, 7 luces irradiaron de la imagen en diferentes días para iluminar la fe de la gente; así comenzaron los milagros, las sanaciones, las buenas cosechas, atribuidas a la Virgen, quien fue cambiando de nombre como transcurrieron los años turbios de la época colonial. La fama de la Virgen que irradia luces se extendió en boca de los viajeros y pronto empezaron a hablar de Nuestra Señora de la Otra Banda, pues se encontraba al otro lado del río viniendo del lado de Celaya y Tarimoro; poco a poco fue siendo de la devoción de las personas de poder, se hizo costumbre llevarla a hombros por parte de los hacendados, seguidos por familiares y peones hasta la mitad del puente de Batanes, ahí era recibida por el real cabildo en traje de gala, había música y ambiente de fiesta.En 1696 el Obispo Juan de Ortega y Montañés bendijo la imagen y le impuso el título de Nuestra Señora de las Luces, ya en el siglo XVIII, trataron de llevar la Virgen a Querétaro pero los feligreses se opusieron aunque era propiedad de particulares; ahí se reafirmó la necesidad de construirle un recinto propio para su veneración y culto apropiado, así pues, en 1743 fue hospedada en la Sacristía del Templo Franciscano sin que dejara de prodigar milagros. A pesar de los esfuerzos de los Carmelitas por hacer de su Virgen la patrona de la ciudad, la Virgen de las Luces ganaba cada vez más fieles. Comenzó la construcción del recinto, colocado estratégicamente en la plaza de armas, en donde se convirtió también en refugio temporal de prófugos pues tenía inmunidad; en 1808 se terminó la obra y la Virgen se mudó a su nueva casa, cumpliendo ya 200 años de residir ahí sin perder vigencia ni dejar de trabajar en pro de los creyentes salvaterrenses y de otros visitantes que se sienten cobijados por la fuerza de la Virgen de la Luz. Pero el recinto fue cambiando y creciendo, conforme creció el interés de la gente de la región por venir a pedirle favores a la Virgen, pasó de templo a Parroquia; Don Francisco Tres Guerras fue el arquitecto de la parroquia, la cúpula fue diseñada por el valenciano Don Manuel Tolsá. A la parroquia han entrado desde los humildes de calzón de manta hasta Iturbide, quien la nombró Generala del Ejercito Realista, mas la Virgen se puso del lado independentista y ayudó a que Iturbide cambiara de parecer, a decir de los fieles de aquellos tiempos. En el ahora Santuario Diocesano sigue la Virgen de las Luces, patrona de la ciudad de Salvatierra obrando sus milagros que corren de boca en boca, ahí acuden quinceañeras, estudiantes que se gradúan, se celebran matrimonios, confirmaciones. El 29 de mayo del 2002 un incendio, se consumió un órgano con enflautado de plomo, un órgano eléctrico, molduras de madera del coro, vigas de madera que sostenían la maquinaria del reloj, dañándose el mismo al caer y se desprendieron algunos vidrios. Esto es parte de la historia de la parroquia de Salvatierra y de su virgen quien irradia luces, no obstante, creyente o no creyente, si se viene a Salvatierra no se debe dejar de visitar el Santuario Diocesano, hasta para conocer un pedazo de la historia de México en los festejos del Bicentenario, pues por aquí pasó Hidalgo con su ejercito en los inicios de la independencia y el puente de Batanes ha sido paso estratégico en el desarrollo de Guanajuato. www.gratisweb.com/salvatierra1
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