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La procesión de la muerte del migrante PDF Imprimir E-Mail
escrito por Onésimo Herrera-Flores   
Tuesday, 15 de July de 2008

A punto de convertirse en hambruna y colapso económico en USA.

MIGRANTES, JINETES APOCALIPSIS VERSUS ELLOS

La procesión de la muerte del migrante 
Exclusivo.- (Derechos mundiales reservados por OHF & Universal News Service & RM). 

 En la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, por décimo tercer  año consecutivo, se realiza la Procesión del Migrante, para recordar a los paisanos fallecidos en su intento por alcanzar el “sueño americano”. (que muy pronto puede ser el despertar hombruno y colapsal gringo). Organismos no gubernamentales de derechos humanos y católicos conmemoran con una misa en honor y descanso eterno de los caídos en su intento inútil por cruzar la frontera hacia Estados Unidos, colocando veladoras y cruces con nombres de los muertos.

Al respecto, Fortino López Balcázar, presidente en Reynosa de la Asociación Nacional de Derechos Humanos, lamenta que los gobiernos mexicanos, federal, estatal y municipal, no tomen conciencia de las necesidades de los migrantes que son deportados, baleados, humillados en su intento por cruzar hacia Estados Unidos y asesinados con sustancias químicas, ocupad en su guerra interna y externa narco-política.

Hoy en día son lanzados como “basura humana” ilegales mexicanos, del lado azteca, tras inyectarles sustancias, entre otras barbaridades que los hacen y que se antojan los jinetes del Apocalipsis, que los enloquecerán paulatinamente y les impedirán retornar a los Estados Unidos. Otros son inoculados con virus mortales, con el fin único de exterminarlos.

Ello es parte del genocidio en operación de forma lenta, imperceptible, disimulada e impune. Así se entiende que cierren los ojos los organismos internacionales tanto de los derechos humanos, como de la salud y las presiones de Washington cierran el círculo para que los dirigentes de los mismos provengan de socios, con  la tendencia de convertir, cuando se les antoje, en despojos a porciones de la humanidad por medio de guerras tanto de  baja intensidad, como de la bactereológica, de la meteorológica y del terrorismo neutrónico: “Debemos tener presente que es preciso acabar con las razas repugnantes”, se lee en un reporte cifrado del Pentágono que, naturalmente ha negado su autenticidad.

Pero Washington ha usado todo tipo de armas biológicas para exterminar, desde frazadas infestadas con peste, hasta bebidas con virus del VHI y productos químicos altamente tóxicos, pero que pasan inadvertidos a los análisis al verterse en el agua potable. Así se explica que estén almacenados en los Estados Unidos grandes cantidades de gas neuropléjico que provoca la muerte instantánea, así como herbicidas, y desfoliantes cada vez más poderosos para exterminar. Las reservas del gas supertóxico  podrían exterminar, por si solas, a la humanidad entera. Sobra decir que en las bases que tiene en todo el mundo el Pentágono, existen grandes reservas de armas mortales para exterminar por medios biológicos y químicos, incluido el mortal gas de acción letal inmediata, el VX-2. La mentalidad estadounidense es: “Si la Muerte Negra se extiende por el planeta en este singular momento, los supervivientes podrían vivir libremente, sin llenar en exceso la Tierra”.

En 1981, cerca de cien mil españoles fueron envenenados por un producto aún no determinado científicamente y que se conoció como “síndrome de la colza”. En ese mismo año se descubrió la existencia de un nuevo y enigmático virus letal: el VIH 2, que produce el sida, Varios científicos están convencidos de que este virus fue creado artificialmente en un laboratorio. Solamente un año antes, en 1980, y al tiempo que se descubría la existencia del VIH 1, los Estados Unidos hacían público el informe “Global 2000”, en el que se recogen recomendaciones para reducir grandes sectores de población. Esto explica que grandes sectores poblacionales indeseables -por algún motivo para los planes de Washington-, son víctimas de conspiraciones que atentan impunemente la salud humana.Estudios de los grupos de investigadores lidereados por el doctor Theodor Flowers, de Nueva Cork, sostienen que los alimentos chatarra han sido planeados y son hechos y distribuidos con el objeto primordial de robar el oxígeno de los pulmones humanos y de ese modo las personas acorten su vida, al tiempo que acortan sus capacidades cotidianamente para hacerlas el blanco perfecto del esclavo asalariado o del desesperado desempleado capaz de desintegrarse, desintegrando a la sociedad y con ello multiplicando la violencia, la pobreza y el aniquilamiento: toda saturación trae consigo  la degeneración. (Cfr: Leyes Agonales de OHF )

Por supuesto que para los estrategas del aniquilamiento parcial de la humanidad no basta el consumo de alimentos chatarra, sino que es preciso acelerar el exterminio para reducir a grandes pasos la población y lograr en un tiempo perentorio que la humanidad superviviente pueda vivir holgadamente en la superficie y con los recursos disponibles. El caos actual producido por las finanzas y la carestía de los alimentos, no es extraño a este plan, como lo vemos en la Confederación Rusa, en Japón y en los países del Tercer Mundo, dado que las guerras, después de ver el fracaso financiero en la de Irak, ya no son rentables y se establece, por motivos electorales. un clima de aparente distensión, sin dejar de machacar la cabeza del enemigo, con la disculpa de acabar con el terrorismo, pero sí propicio el ambiente para aplicar otras armas disimuladas: abortos, degeneraciones, intoxicaciones, pandemias, ¡todo lo que pueda ser arma de exterminio de baja intensidad y que parezca castigo divino! Y para lograrlo no se detienen en usar las llamadas  psy-war, cuya amplitud es hoy en día apocalíptica, ¡de jinetes del Apocalipsis!,  o de ¡siete plagas apocalípticas!, en acción, pero cuya consideración requiere de un análisis aparte, dado que ahora amenaza en convertirse en hambruna y colapso económico en el mismo interior de USA.

 En Michigan ya escasean los puestos de trabajo que antes cubrían los ilegales, porque los gringos quieren ganar un mínimo de 1,200 dólares semanales, más prestaciones.  En varios estados ya empezó el racionamiento de víveres y definitivamente se cierra el círculo de los créditos fáciles, que hacían la riqueza de grandes sectores estadounidenses. La verdad es que los mexicanos que van a Estado Unidos a trabajar, entrando como ilegales, cubren los trabajos que nadie más quiere hacer. Y si no entran más, este mismo año, adios cosechas y adios prosperidad campirana e industrial pesada, medina y ligera.La ausencia de trabajadores mexicanos de prolongarse por la cacería apocalíptica actual, supondría una crisis dentro de Estados Unidos.

Pero ellos no lo ven así, sino que consideran que el mundo es una cantera de inmigrantes, en especial ilegales, a los que pueden manipular al infinito y lanzar sobre ellos las “siete plagas programadas”: causarles sida, locura por medio de inyecciones que deterioran su cerebro, señalarlos como los causantes de los más atroces delitos en suelo gringo, llamarlos criminales, mugrosos, considerarlos incapaces de culturizarse, catalogarlos como ignorantes e incapaces de “civilizarse”, etiquetarlos como mentirosos y en torno a ellos endilgarles todo lo negativo y delincuencial de que puede ser capaz la naturaleza humana deformada y sin valores. Los epidemiólogos de California lanzan llamadas de alerta a los gobiernos de Washington, México y Centro América, para que atiendan el grave problema del contagio del sida en los migrantes, dado que por miles regresan a  sus lugares de origen, siendo portadores del sida que adquieren por contagio en USA y lo llevan a sus parejas o a las mujereas con las que sostienen relaciones promiscuas a su éxodo a México o a cualquiera que sea su país de origen, haciendo que suba el número de contagiados en el medio rural o urbano de México y de Centro América.

El problema es tan grave que, en proporción, hay más contagiados de sida en México que en Estados Unidos, debido a que no se tienen precauciones  para realizar las relaciones sexuales. Y todo esto conlleva un Apocalipsis que cabalga en México por causa de los migrantes que retornan, manifestándose en pandemia de sida: contagios, complicaciones de salud, sufrimientos  y muerte, entre otras plagas cabalgantes.. En un mundo globalizado estamos llamados a globalizar la solidaridad con los más excluidos y marginados.

Para los migrantes  no debe haber muros y fronteras sino puentes que nos unan como hermanos y hermanas, en lugar de las “siete plagas” programadas versus ellos hoy en día. Se calcula que en Estados Unidos hay unos 12 millones de personas sin los permisos necesarios para residir en el país.Las principales metas de la SF (Seguridad Fronteriza) son la identificación, inhabilitación y deportación de los extranjeros delincuentes, fugitivos y "otros violadores"; el fortalecimiento de las instituciones policiales federales y la persecución "implacable" de los traficantes de indocumentados y de los falsificadores de documentos migratorios.

Las manifestaciones contra las diversas muestras versus los migrantes y el lanzamiento sobre su cabeza de las “siete plagas” reflejan el surgimiento de un movimiento nacional de la comunidad inmigrante similar al que impulsaron los afroamericanos durante la década de los años 60, en su lucha por los derechos civiles, pero ahora mucho más maduro, potente y decidido, dado que no sólo se les quiere controlar o expulsar, ¡sino aniquilar! ¿¡Sistemáticamente!?  

SEGUNDA PARTE.- Provocarles la locura quimica.La llamada guerra del tráfico de ilegales en los Estados Unidos, como parte de las “siete plagas programadas versus los migrantes, incluye  provocarles la locura química, porque es a base de sustancias precisamente químicas como pretenden detener la oleada de marginados, sin importar lo que se diga oficialmente a ambos lados de la frontera, en busca de un trabajo para paliar sus necesidades más elementales.Un complicado tejido se va cerrando en las batallas que libran tanto autoridades militares como civiles en contra de los ilegales, a fin de no sólo impedirles el paso fronterizo, sino frenarlos a cualquier precio, para evitar que sean reincidentes. No se trata del asesinato directo, del genocidio sistemático y escalonado -del que son partidarios un buen número de funcionarios, oficiales y policías estadounidenses-, sino el de la aplicación de sustancias artificiales que finalmente obtengan un resultado que dobleguen (como el sida y las demás plagas) la voluntad de los ilegales o los haga abiertamente unos locos de atar, sujetos “peligrosos” a los que es preciso combatir, porque sus acciones los delatan.

Pero sobre todo, tienen la pretensión de inutilizar para evitar que realicen ulteriores intentos de ingreso. Algunas organizaciones humanitarias de estadounidenses, han dado la voz de alarma sobre el uso de estos métodos, al grado de que hay centros en las naciones de origen que son ayudados por personas altruistas de nacionalidad estadounidense, quienes tratan de componer lo que otros conciudadanos suyos causaron y siguen causando, pese a la urgente necesidad de mano de obra hoy en día en Estados Unidos. Reincidentes, candidatos a la locura.Es común que a los ilegales que arrestan por segunda vez, les inyecten estas sustancias enloquecedoras, de efecto retardado, a fin de que no reincidan.

Pero también se les aplica a los que ven a simple observación que pueden causar problemas de violencia, porque son altaneros e irreductibles o también porque tienen madera de líderes naturales. La meta, en todos los casos, es aminorar el flujo de ilegales que llegan tanto procedentes de América Latina, vía la frontera con México, como de Asia, Africa y Europa. Los que padecen trastornos.Los ilegales que han llegado para quedarse en territorio estadounidense,  también padecen trastornos psicológicos, unos, porque han sido fuertes y han intentado varias veces introducirse  hasta que  han logrado establecerse, pese a leyes, reglamentos, guardias, muros,  cámaras, rayos láser, helicópteros, patrullas, perros y cazadores espontáneos de ilegales (léase Minuteman), incluida la locura inducida.

Esto se debe a que son protegidos, advertidos y hasta entrenados para sobrevivir, por los grupos defensores de los derechos humanos que los acogen y los defienden por caridad o altruismo, dado que provienen de zonas en conflicto, de extrema pobreza o porque sencillamente regresarlos a sus aldeas de origen sería como enterrarlos vivos.De ese modo, las estadísticas muestran  que los recién llegados de zonas conflictivas del planeta, padecen trastornos mentales a los que los especialistas estadounidenses (arriesgándose a perder su título) los tratan inadecuadamente, tanto por las diferencias culturales, étnicas y lingüísticas, como por un marcado desprecio hacia los ilegales, mostrado abiertamente y sin miramiento alguno, hasta por los mismos terapeutas estadounidenses contratados por los organismos de asistencia humanitaria que supuestamente tratan de salvarlos, los hunden en la locura. Problemas mentales.

En general, los ilegales presentan problemas mentales en un porcentaje  muy alto y que de hecho no se da en otros grupos, ni siquiera en los refugiados de guerra, porque los ilegales son víctimas del trauma de haber sido arrancados, por necesidad extrema, de su terruño. Después, padecen el trauma del viaje, el de la entrada ilegal, con todas sus situaciones de horror, además del trauma de las persecuciones inspiradas en la prepotencia y el síndrome de exterminadores que poseen los gobiernos estadounidenses. Y, por supuesto, son agredidos y posesionados por los traumas de las presiones de todo tipo, por los desprecios y los rechazos abiertos, sutiles, pero  significativos o francamente cruel hostilidad, todo lo cual configura una guerra sorda, ¡siete plagas desatadas contra ellos! que los enloquece; y esto sin ser víctimas (todavía) de la aplicación directa de productos químicos desquiciadores.

Los inmigrantes que huyeron de la represión en su país de origen y se encuentran con otras represiones y formas de rechazo, se proyectan también hacia la locura, como está demostrado por los estudios de campo de varios especialistas de universidades estadounidenses. Y si antes estos fenómenos se daban sólo en los latinoamericanos llegados ilegalmente a los Estados Unidos, ahora es manifiesto hasta en los europeos que buscan fortuna en este país de aniquiladores sistemáticos, lo que significa que la tendencia exterminadora estadounidense va en aumento cuantitativo y cualitativo, como ancestralmente se ha visto: con los indios, en las guerras, incluida la de Irak, etc.Además, los malentendidos culturales complican el posible tratamiento a los ilegales víctimas de las perturbaciones psicológicas, porque en general se niegan a hablar de sus problemas, tanto por miedo a la delación de que puedan ser objeto, como porque no tienen experiencia, ni conocen tal método. Los orientales, por ejemplo, no entienden como se pueden solucionar sus problemas con sólo hablar de ellos.

Resulta comprensible en tal estadio que rechazan todo tratamiento asistencial psiquiátrico o lo abandonan lo antes posible, acentuándose con ello su locura y los problemas que por ello se derivan, como el estigma asiático que significa que exista la locura, lo cual es una mancha personal y familiar y hasta de clan. Y por otra parte, los terapeutas estadounidenses llegan a confundir las diferencias culturales y costumbristas con los problemas mentales, como el suponer que hay patologías donde sólo hay sobreprotección, como es el caso de los hijos e hijas que dejan el hogar hasta que se casan o hasta que tienen casa propia, lo cual es una aberración para el estadounidense medio que considera tal situación como dependencia patológica. Y en la misma línea  se encuentra la exigencia de padres restrictivos y controladores que, en compendio, para la óptica estadounidense, es toda una problemática de locura. De ahí que han saltado con cierta facilidad a provocarles la locura real a los ilegales reincidentes, lo cual no sólo es una transgresión a los derechos humanos, sino un genocidio, apunto de revertirse en hambruna y colapso económico en USA.-

(Derechos reservados por OHF & Universal News Service & RM).

Última modificación ( Tuesday, 15 de July de 2008 )
 
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