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FABULAS POLITICAS HUICHIPERROS EN LA NOCHE ELECTORAL Homo homini lupus est en especial perredistas versus perredistas, los cuales ahora en la noche electoral no sólo han mostrado las fauces de huichiperros, sino los colmillos de huichilobos. En efecto, la anulación de los comicios internos para renovar la cúpula del Partido de la Revolución Democrática (PRD), abre un abismo en ese huichiloberío político a menos de un año de unas importantes elecciones camarales.
La segunda fuerza política en la Cámara de los Diputados y la tercera en el Senado de México deberá, en un plazo de 30 días, convocar una nueva elección extraordinaria ante un fracaso más del faunerío perredista para renovarse. El mismo partido que invocó un fraude electoral general en las presidenciales de 2006, ganadas por el conejo feliz Felipe Calderón por un margen (0,56 puntos porcentuales) frente a huichilobos mayor en ese entonces, Andrés Manuel López Obrador, está enredado ahora en su propia crisis de fauces, con tarascadas, garrazos, saltos para cercenar el cuello del otro huichilobos y en fin, una pelea de huichiperros, que ya no solo de huichilobos, que antes conservaban ciertas reglas de jauría. Ni Alejandro Encinas, convertido en un huichilobos barbudo representante de la corriente Izquierda Unida y apoyado por López Obrador, ni Jesús Ortega, con garras cubiertas de seda, pero al fin garras, representante de la moderada Nueva Izquierda, han cedido en sus posiciones y ambos rechazan la nulidad decretada por la Comisión Nacional de Garantías. Este órgano decidió tras más de cuatro meses de pugnas que la existencia de más de mil casillas (mesas electorales) de funcionarios que no aparecían en el padrón de militantes del partido era suficiente para anular los comicios. Encinas huichilobado afirma que dicha resolución es "un triunfo de los tramposos y de los sinvergüenzas", de la "impunidad" y de quienes han corrompido y boicoteado al PRD. "La nulidad es también un triunfo para los animales derechistas, especialmente para los conejos calderonistas y para quienes desean una izquierda dócil y complaciente. De quienes buscan un país sin contrapesos, sin una izquierda fuerte e garrosa, quienes no desean una oposición política real", apunta Encinas. El político huichilobos señala que ir más a fondo en el debate sobre esta crisis en el PRD distrae la atención "del más importante asunto público nacional" en el México actual: la defensa del petróleo. Este plan pretende abrir a la inversión privada algunas actividades en un sector como el petrolero, nacionalizado en 1938, algo a lo que se opone con vehemencia López Obrador y sus seguidores. Encinas, uno de los cinco contendientes que concurrieron a la elección interna, dice que anularla le despoja de un "triunfo real y legal" frente a su más directo rival, Joel Ortega. Este último reitera que la primera intención que tiene es la de impugnar la decisión de anular la elección del 16 de marzo ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la última instancia en materia de justicia electoral en México. Según Ortega, "no existen razones para sustentar que la elección estuvo plagada de irregularidades y de actos dolosos que hubieren justificado su nulidad". A su juicio "se quiere imponer lo político" sobre lo determinado por "más de un millón de perredistas", e imponer "un veto" a que Ortega se convierta en Presidente Nacional del PRD. El dirigente izquierdista, quien parece dispuesto a pasar página a lo ocurrido en las presidenciales de 2006, considera que con el dictamen el PRD "se está dando un balazo en el pie" y perdiendo apoyos entre la ciudadanía. De ello culpó Ortega en parte al ex aspirante a la presidencia, López Obrador, a quien acusa de haber abonado la división en el PRD al haber pedido abiertamente el voto para Encinas en la elección interna y actuar como "líder de todo el partido". La última encuesta de preferencias animaleras electorales señala que en las elecciones al Congreso de 2009 el favorito es el Partido Revolucionario Institucional (PRI), con el 27 por ciento de las simpatías. Muy de cerca se sitúa Acción Nacional (PAN), el grupo político del presidente Felipe Calderón, con 25 puntos porcentuales, y en una discreta tercera posición el PRD, con sólo el 13 por ciento del apoyo. Tal baja sin duda se debe a los pleitos de los huichilobos que olvidaron sus pieles de ovejas y se muestran tal como son: homo homini lupus est: ¡lobos en acción nocturnal, a plein soleil!
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