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PARTIDOCRACIA ¿La democracia mexicana incipiente, se está convirtiendo en PARTIDOCRACIA, porque los que quieren imperar son los partidos políticos, controlando con presiones y chantajes el congreso, y pretendiendo maniatar al IFE para que no los fiscalice, y así puedan gastarse el presupuesto con "manga ancha"; y lo que es peor, con los medios controlados “gratuitamente” en teoría, empero en la práctica sometidos, para que sólo digan y difundan lo que a ellos convenga. En suma, la partidocracia es un gang, una banda controladora. Empero es preciso distinguir que algunos consorcios de comunicación también funcionan como gangs, lo que convierte, a simple vista la situación en un pleito de bandidos.
En forma descriptiva, mercadóloga, el candidato es un producto; el elector, un consumidor. Es la percepción que deja la política electoral de hoy en día que ha sido devorada literalmente por el gang mediático, enfrentado ahora por el gang de la partidocracia. La nueva creación del dios dinero-televisión postula: In principium erat TV de cuius esentia formatos est Homo videns… porque para los medios todo es publicidad, se vende, se compra, se consume. Et consumatus est con la partidocracia que ahora pretende convertirse en super gang que usufructúe todo el tinglado, amenazando con cancelar las concesiones a los que se opongan a su avasallador bandidaje y predominio.La publicidad de la partidocracia, por lo demás, ha penetrado a la figura del PAN, como si fuera una bella desnuda, para encaramarse y lograr mostrar su paquete publicitario Presidente Legítimo Amlísimo todo incluido: cese de consejeros, gasolinazo, trampismo, fraudismo. Porque las ideologías se han vuelto un paquete para llevar. O bien un chicharrón patrio Gamboprinosaurio estilo PRIAN, la nueva combinación movida que a todos duele gozosamente. Todos los partidos pregonan: tú nos mantienes y sigues creyendo en la democracia, en la libertad, en lo mucho que te queremos, pueblo; en lo mucho que te entendemos y te representamos, ciudadano… Lo que más te conviene es la Partidocracia, así, con mayúscula y lo más maravilloso es que lleguemos a ti, Juan Pueblo, gratuitamente, porque la ficción política debe ser como el aire que respiramos: abundante y gratis.La Democracia ha dejado de cumplir sus promesas del pasado debido a que los partidos son instrumentos de grupo y no representantes de la participación ciudadana. La partidocracia es el sistema real de la política actual, por lo que el discurso de la democracia resulta una utopía deseable, pero hoy irreal. El negocio multimillonario de las campañas electorales genera una política de mercado, que les ofrece a los políticos empaquetados y marcados con código de barras y los mantiene soñando la falsa ilusión de la democracia.La reforma electoral está enfocada a encaramar más a los partidos, para cimentar mejor la partidocracia, vía la penetración -como caballo de Troya- del Pan, partido y gobierno que al parecer se siente no sólo culpable de algo, sino débil e incapaz de ir hasta el fondo, concediendo a siniestra y sinistra del PRD y PRI. Y en su afán no les importa restringir la libertad de expresión. Si bien el pueblo se pregunta: ¿Cuál libertad?, si todo es pagado. ¿Cuál verdad? Si todo es propaganda sacada de la “montaña de hielo o de la mentira”, de unos y de otros, Los políticos sostienen ya que existen dos verdades y que la política es la verdad suprema, significando con ello que la mentira es su verdad. Ya la verdad no es la adecuación de la mente al objeto, sino la proyección de la mentira vista y repetida.A la partidocracia no le importan las campañas limpias de la manipulación del spot. A los partidos les interesa el dios dinero y obligar a los medios electrónicos a regalarles el tiempo aire.A los medios electrónicos no les conviene la reforma electoral, porque atenta contra sus ganancias. Por ello defienden la independencia del IFE, no por otra causa, porque ellos han sido el apoyo de la dictadura nada blanda. Relación entre medios y política electoral, que no es sino consumismopolítica. Mercadeo político envuelto en desinformación que vende partidocracia o gobierno de los gangs, de los bandidos, de los pésimos hechos punta de lanza de las bandas-hace-leyes a su gusto y conveniencia. La partidocracia, o gobierno de los partidos conduce a consecuencias desintegradoras, a la corrupción de la burocracia, al sobre dimensionamiento, la ineficacia, la perversión de la Justicia, el control de las masas de la peor manera, la bancarrota y la pauperización sistemática. Porque hoy son los agrupados en los medios de comunicación electrónicos los afectados… Mañana serán los impresos, los de enfrente y después todo y todos, porque si alguien ve la injusticia en su vecino y no hace nada por corregirla, muy pronto la vera versus él mismo. Y ante esto de poco o nada sirve la actitud pueril de no votar o hacerlo en blanco, anulando la papeleta, porque el voto cautivo o duro, se impone al final con esta actitud de supuesta protesta ciudadana que hoy en día se proclama como posible protesta antivoto. La democracia no depende de la existencia de partidos políticos, tal como se quiere hacer creer. Depende de la ciudadanía que consciente de sus intereses individuales, se reúne en ciertas ocasiones para determinar quien ha de administrar el bien público, con qué limitaciones y para qué objetivos. La democracia requiere ciudadanos que piensan en la nación entera, mientras que la partidocracia requiere clientes que apoyan invariablemente a cúpulas eternizadas que defienden intereses sectarios. La creación de partidos políticos estables es imposible de impedir en una democracia, pero la conversión de la democracia en partidocracia sí es posible impedir. Las leyes electorales son el instrumento para impedir que una democracia caiga en la partidocracia. ¡En nuestro caso mexicano, para que salga de ella! La partidocracia se convierte en gang en México, porque para convertir una democracia en partidocracia es necesario que se imponga la representación proporcional y sean los partidos intermediarios entre el pueblo y sus gobernantes. Cuando eso sucede, los partidos se lanzan a la conquista del gobierno y para conseguirlo o sostenerse en él, practican inevitablemente el clientelismo, que luego infla la burocracia, la que se torna ineficiente y, también inevitablemente, corrupta. Y eso ya no importa, ni a quien atropellen, porque todo tratan de justificarlo con la toma o la conservación del poder, sin importar ser penetrado por otros partidos, otorgándoles concesiones dentro o fuera de la ley, la que además, hacen a su medida, como sucede con el PAN ahora influenciado por tesis, posturas y caprichos de PRI y PRD. Como es indispensable la impunidad del procedimiento, la partidocracia busca y consigue instrumentar la “Justicia a modo”. Cuando obtiene ese objetivo, está en condiciones de depredar los bienes públicos, con lo que crea el déficit fiscal, que obliga entonces al aumento sistemático de los impuestos: La consolidación de la partidocracia hace que los políticos, en su inmensa mayoría, contemplan la imposibilidad de trascender sino a través de los partidos y la genuflexión ante sus cúpulas; entonces como quiera que el partido se ha convertido en el único camino para acceder al poder, los políticos defienden el sistema con uñas largas y dientes de vampiro. Dentro de la partidocracia, no hay reforma de fondo posible; solo maquillajes que no tendrán otro resultado que conceder al pueblo un lapso pasajero de alivio. La economía es la primera que sufre, porque la partidocracia no puede sino ser dirigista. La libertad económica repugna a la partidocracia, y por tanto no es posible lograr el desarrollo sostenido y estable dentro de ese sistema. Las continuas crisis que ha vivido el ámbito mexicano son consecuencias derivadas del sistema político. A mayor partidocracia, mayor subdesarrollo. Las partidocracias necesitan de las fronteras y el proteccionismo y como estos elementos están desapareciendo barridos por la tecnología, ellas también tocan a su fin. Sólo en México el reloj parece regresar al túnel del tiempo para anclarse en edades pretéritas.El desarrollo pasa por una reforma sistémica. Empero, es necesario acabar con la partidocracia e implantar la democracia, para salir de la pobreza y el estancamiento gangsteril. Los tres partidos (PRI, PAN y PRD), forman la Partidocracia en México y se han colocado por encima del ciudadano, imposibilitando las candidaturas ciudadanas exigidas por el pueblo, mediante la maniobra que les concede el monopolio de ser el “único medio para que los ciudadanos puedan acceder al poder público”, tal como se hacía en Rusia, en Europa del Este y se hace en China, países con un solo partido, que se antoja ya unísono en México con la penetración del PAN, que ahora es un PRIANPRED, Triunviro o Triple Alianza. La Partidocracia, víctima de su propia descomposición y de las ambiciones de sus cúpulas, se mantiene de espalda a la Constitución (artículo 39 constitucional : “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”). Contra eso está la Partidocracia soberbia, protagónica, con desbordadas ambiciones, hambre y sed de venganza y chantaje, va en sentido contrario a perseguir y lograr el beneficio de la sociedad mexicana. Por eso La reforma electoral gangsteril IMPONE la constitucionalización de un monopolio que convierte a la Partidocracia dominante, en la pésima y única quesadilla del menú de las opciones electorales. Triunvirato.-La Partidocracia, PRIANPRED o “Triple Alianza” (PRI, PAN y PRD) ha tomado una decisión: Llevar hasta el final la modificación del rostro del Estado, con una decisión similar a las imperiales. Por el momento, esta elección es imperialmente de la Paertidocracia que ha hecho frituras de deshecho todas las demás intenciones, menos la de votar en blanco o de plano abstenerse de votar en cualquier forma. La “revolución” no termina en el tema electoral, va en el denominado régimen político, en el de justicia y en el judicial. ”.Para los asombrados con la aprobación en el Senado de la Reforma Electoral y el golpe mortal contra los medios electrónicos, apenas comienzan la misión que se han trazado.Igual o más importante que haber abolido los contratos de spots de campaña entre partidos y televisoras, Es el hecho de que el Gabinete presidencial tenga que ser ratificado por el Congreso, principal meta de la parte que sigue en la Reforma del Estado.Esa y otras modificaciones pendientes son apenas una parte de lo que se asoma a vista de pájaro.“Si bien es cierto que no queremos un presidencialismo o quitarnos un presidencialismo, sí queremos modernizarlo”, expresa el triunvirato autoproclamado dictadura perfecta o Partidocracia. La consigna del “Triunvirato” es el mismo país, pero con nuevas reglas. Entre otras modificaciones que están sobre la mesa, señala, está el de modernizar el presidencialismo y simultáneamente quitarle a la Suprema Corte de Justicia de la Nación algunas facultades que inhiben su total desempeño.En cuestión de Justicia, añaden los socios del triunviro o cabezas de la Partidocracia, uno de los puntos goznes es el amparo directo, normarlo perfectamente. Muchas de las facultades que ahora posee la Corte se le otorgarán a otras instituciones como Derechos Humanos y el Tribunal Electoral, expresan los triunviros.Mediante un régimen semipresidencialista, pero también semiparlamentario se le dotará de instrumentos más eficaces al Ejecutivo para gobernar mejor, pero en pluralidad.No es todo, con la Reforma Electoral y la Fiscal concluidas y aprobadas, ¡y hasta felicitadas por el Presidente Calderón, la el Triunviro tiene contemplado también dentro de la Reforma del Estado que el Ejecutivo establezca un diálogo constante con el Legislativo ¡O hablas o cuello a tus iniciativas!. Los triunviros de la Partidocracia manifiestan en síntesis: “Lo que vamos a hacer es una especie de Juzgado Especial que va a permitir que sean más fáciles las persecuciones contra los verdaderos delincuentes, pero nunca sin contrato judicial”.(dr/OHF&RM).
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