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Ave Cesar. . . . La feria de la Candelaria. Definitivamente que las romerías o las ferias en México se asentaron como una herencia colonial y que al fundirse con las culturas indígenas se originaron festividades con características muy especiales. Festividades entre paganas y católicas dan luz y color a eventos aceptados como tradiciones populares inherentes a la Sociedad Mexicana moderna.Fiestas que son motivo de estudio para antropólogos e historiadores que buscan la razón de su existencia para entender fenómenos sociales. Aprovechar estas festividades es algo normal, recordemos que el cura Hidalgo planeaba levantarse en armas aprovechando la romería en San Juan de los Lagos y muchos políticos han aprovechado este sentimiento religioso para hacer proselitismo. Nada tiene de extraordinario desde luego. Sabemos que los gobiernos preocupados por mantener estas romerías patrocinan alguna parte de gastos para conservarlas empero, sabemos que no han acertado para conservarlas puras en sus orígenes y muchas de ellas dan bandazos con santos, campanas, curas y feligresía.
Aun cuando los párrocos se empeñan en mantener la devoción, el orden y el decoro no han podido por las arremetidas mercantilistas que desvirtúan los orígenes de las festividades.Quienes deben promover el turismo religioso no lo hacen desaprovechando una fuente importante de ingresos con las derramas económicas. Desde luego que este rubro no es un modelo de desarrollo constante. Pero puede ser aprovechable. Con la llegada de la feria de la Candelaria en Salvatierra se suceden algunos acontecimientos interesantes pues el nuevo gobierno pretende entregar a la sociedad su fiesta por conducto de un patronato civil esto no es ninguna novedad, lo que llama la atención es que el patronato se pretende constituir con arreglo a la ley es decir, con personalidad jurídica y con patrimonio propio lo que significa que será autónomo y que las decisiones de los cabildos serán sugerencias que podrán deliberarse dejando para la historia aquellas imposiciones medievales que han detenido el desarrollo de la festividad mas importante en Salvatierra por su tradición y abolengo. Sabemos que el contribuyente Salvaterrano aporta fuertes cantidades para su conservación aunque resulta claro que puede gastar lo que quiera en su fiesta por eso es importante destacar la pretensión del Gobierno para que sea la Sociedad Civil la que diga como quiere su fiesta y cuanto pueda gastar en ella.Este ejercicio resulta interesante pues ha trascendido ya en el seno social que muchos prefieren el color y la cultura antes que las exposiciones industriales, ganaderas y de servicios pues sabemos que la Sociedad Salvaterrana no puede competir con ciudades como Moroleón y Celaya por lo que patronato y gobierno se encuentran estudiando la manera de vincularse con instituciones culturales para aprovecharlas en beneficio social, dejando desde luego, a la Iglesia de las Luces con su feligresía y párroco la conservación y el acrecentamiento de la religiosidad católica. Y hay que decirlo, al parecer patronato y gobierno coadyuvarán con la autoridad eclesiástica para dar un mejor lucimiento a la festividad mas rancia en Salvatierra.Esperemos pues, que los deseos de las tres partes se manifiesten por esta festividad religiosa tan alta y cara para los Salvaterranos. Gracias por leer.
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